Conocimientos mínimos
Los conceptos que usan todos los productos de inversión. Con ellos entenderás cualquier propuesta que te hagan y sabrás qué preguntas hacer.
- Más rentabilidad significa más riesgo. No hay ninguna excepción.
- El tiempo juega a tu favor: el interés compuesto suma y la inflación resta.
- Antes de comprar nada, debes saber qué riesgo tiene, cuándo puedes recuperar el dinero y cuánto cuesta.
Rentabilidad y riesgo
Son las dos caras de cualquier inversión. Entender cómo se relacionan es el primer filtro para todo lo demás.
Van juntos
Más rentabilidad esperada significa aceptar más oscilación. Nadie te puede dar una sin la otra.
Ejemplo: un depósito no pierde, pero rinde poco. Las acciones rinden más a largo plazo, pero tienen años negativos.
Volatilidad
Cuánto puede alejarse el resultado de un año de lo que se espera. Cuanto más alta, más amplio es el abanico de resultados.
Ejemplo: una cartera con un 50 % de renta variable oscila, de media, un 9 % al año.
Caída y recuperación
Una caída tiene dos medidas: cuánto baja y cuánto tarda en volver a donde estaba. Y la subida que la recupera siempre tiene que ser mayor que la bajada: si 100 € pasan a 80 €, tienen que ganar 20 € sobre 80, es decir, un 25 %.
Ejemplo: una cartera con un 50 % de renta variable puede caer un 18 % en un caso típico. Para recuperarse tiene que subir un 22 %, que al ritmo esperado son unos tres años y medio.
| Si baja | Tiene que subir |
|---|---|
| −10 % | +11 % |
| −20 % | +25 % |
| −30 % | +43 % |
| −50 % | +100 % |
El tiempo
Es el aliado más fuerte del inversor, y también el más infravalorado.
Interés compuesto
Las ganancias también generan ganancias. El efecto es pequeño al principio y grande al final.
Ejemplo: 10.000 € al 6 % anual son 17.908 € en 10 años y 32.071 € en 20.
Inflación
El dinero quieto pierde poder de compra cada año, aunque el número no cambie.
Ejemplo: con un 3 % de inflación, 10.000 € de hoy comprarán como 7.441 € dentro de 10 años.
Horizonte
Cuanto más tiempo, menos pesa un mal año en el resultado final.
Ejemplo: probabilidad de acabar en pérdidas con una cartera con un 50 % de renta variable, según nuestro motor de 2.000 escenarios.
Cómo se controla el riesgo
El riesgo no se elimina, pero se puede ordenar. Estas tres herramientas marcan la diferencia.
Diversificación
Repartir entre empresas, sectores y tipos de activo reduce el riesgo de un problema concreto.
Ejemplo: una acción puede caer un 50 % por un problema propio. En una cartera de 50 empresas, la misma caída resta un 1 %.
Liquidez
Cuánto tiempo y cuánto te cuesta recuperar el dinero si lo necesitas.
Ejemplo: un fondo se vende en pocos días; un plan de pensiones solo se puede rescatar en supuestos concretos.
Costes con criterio
Toda inversión tiene costes. La pregunta no es solo cuánto, sino qué recibes a cambio: gestión, criterio, control del riesgo.
Ejemplo: pide el coste total en euros y qué incluye: quién gestiona, con qué criterio y cómo se controla el riesgo. Si no te lo saben explicar, es caro.
Los productos, de un vistazo
El riesgo va del 1 al 7, la misma escala que encontrarás en el documento de datos fundamentales (KID) de cada producto. Los valores son orientativos: cada producto concreto tiene el suyo.
Depósitos
Dejas dinero al banco a un tipo fijo durante un plazo.
Al vencimiento. Si sales antes, penalización.
Renta fija
Prestas dinero a un estado o a una empresa a cambio de un interés.
Se puede vender antes, pero el precio varía.
Acciones
Compras una parte de una empresa y participas de sus resultados.
Alta: se venden en cualquier sesión.
Fondos de inversión
Una cesta de activos gestionada que reúne el dinero de muchos inversores. Hablamos de ello en la parte 5.
En pocos días. Se puede traspasar sin tributar.
Planes de pensiones
Ahorro para la jubilación. Deduces al aportar, pero todo lo que cobras al rescatar tributa como un sueldo.
Dinero bloqueado: solo se rescata en supuestos concretos o cuando cada aportación tiene 10 años.
Derivados y CFD
Contratos sobre el precio de un activo, a menudo con apalancamiento.
Entre el 74 y el 89 % de las cuentas minoristas pierden dinero.
Criptoactivos
Activos digitales sin flujo de caja ni valor de referencia.
Oscilaciones extremas. Solo con proveedores autorizados.
Los fondos de inversión
Es el producto con el que más trabajamos y, desde nuestro punto de vista, el más eficiente. Vale la pena entender qué hay dentro y qué determina su riesgo.
Una cesta de activos
Un fondo reúne el dinero de muchos inversores y lo invierte en una cesta que puede combinar los activos de la parte anterior: depósitos, renta fija y acciones. Un equipo gestor la elige y la revisa.
Ejemplo: con 1.000 € en un fondo mixto tienes una pequeña parte de cientos de bonos y de empresas a la vez.
La política de inversión manda
Dice en qué puede invertir el fondo, en qué proporciones y con qué límites. Es lo que determina su riesgo, mucho más que el nombre.
Ejemplo: «Entre un 30 y un 60 % en renta variable». La encontrarás en el folleto y en el KID.
Cambiar sin tributar
Puedes pasar de un fondo a otro sin pagar impuestos: es un traspaso. Solo tributas cuando reembolsas de verdad.
Ejemplo: si tu horizonte se acorta, pasas de un fondo de renta variable a uno monetario sin pasar por Hacienda.
Monetarios
Depósitos y deuda a muy corto plazo.
Dinero que necesitarás pronto.
Renta fija
Bonos de estados y de empresas.
Horizontes cortos y medios.
Mixtos
Combinan renta fija y acciones en la proporción que marca la política.
Horizontes medios.
Renta variable
Mayoritariamente acciones.
Horizontes largos, de más de 5 años.
Comprueba lo que sabes
Diez preguntas rápidas sobre este módulo y el anterior. Cada respuesta lleva su explicación.
Test de conocimientos
Pregunta 1 de 10Recibirás el resultado con todas las respuestas explicadas.
¿Qué riesgo puedes asumir tú?
Ocho preguntas y dos minutos. Recibes tu perfil de inversor y una proyección de lo que puedes esperar.
Contenido informativo. No constituye asesoramiento en materia de inversión ni una recomendación personalizada. Las cifras de cartera salen de una simulación y no garantizan resultados futuros.
